La Cultureria

Divagando

Algo tendrá el agua cuando la bendicen… y algo tendrán ellos que justifique la larga hilera de reconocimientos con los que han sido agraciados casi desde su nacimiento mismo y de manera constante (el último, hace escasamente una semana, Grupo Revelación Murciano de la Obra Social Nueva Condomina 2011). Juan Abellán, Andrés Monge, Julio Hidalgo y Alberto Botía son Analogic, una banda que en sus apenas dos años de existencia acapara ya los honores de haber sido elegidos Grupo demoscópico del año por Mondosonoro 2010/11, coronarse vencedores de la VIII edición del concurso nacional Azá Rock y el Creajoven Pop Rock en 2010; Finalistas de Murciarock.com Estrella Levante SOS 4.8 2011, del concurso Licor 43 2011, del concurso nacional Andalus In Amateur Music 2010, o haberse clasificado para los concursos Villa de Bilbao 2010 y Hard Rock Cafe Barcelona 2011, entre otros. ‘Hot, wet & dirty days’ (2010) es su primer EP distribuido a través de internet. Pero la banda prepara ya su álbum debut, que llegará después del verano producido por Cesar Verdú (Los Planetas, Alondra Bentley…), contendrá muchos de los temas que Analogic presenta actualmente en un directo “de alto voltaje y gran complicidad con el público” que resuelve la duda inicial, haciéndonos intuir qué justifica su laureada trayectoria. Andrés Monge, de Analogic, responde hoy a nuestro Divagando musical.  
¿Quién no tiene manías? Pero mientras algunos las esconden hasta que la costumbre las saca a la luz, él las exhibe en un alarde de creatividad, sin vergüenza y con mucho arte. David Moya llega hoy hasta el River Sounds, el ciclo musical de Los Molinos del Río (a las 20.30 h., con entrada libre) para presentar su último trabajo, ‘5 manías de hombre solo’- en formato básico a dúo con J.M. Manzanero, a la guitarra y los coros-. La quinta parada en una andadura de las de ‘carretera y manta’, siempre con un mismo punto de referencia: la constancia, asegura rotundo David, que ofrece en ‘5 manías…’, además de una declaración de estado civil, unos pocos centímetros donde se explaya ese artista que él se siente y en el que confía… y al que le confía las paradas literarias, tantas como manías confesas, contenidas en un trabajo desconcertante por inusual en el que se enredan los dibujos de Pepe Yagües con la hermosa definición de Luis Leante –“ David Moya es un músico que escribe, un escritor que compone, un compositor que hace poesía, un poeta que sabe contar historias, un contador de historias que toca la guitarra, un guitarrista que observa”-. O las 500 imágenes que el fotógrafo Juanan Requena, del Colectivo Aver, ha revelado para hacer que cada pieza de esta edición limitado de ‘5 manías…’ sea algo único. Y la música… David Moya contesta hoy a nuestro ‘Divagando’ musical...
Dicen que tardan mucho más tiempo en vestirse para salir al escenario que en ensayar. Se preparan a conciencia para presentarse hechos un pincel, como ante un amante en la primera cita, ese público con el que están empezando a tener ‘relaciones’, y ante el que después de esas primeras miradas de reconocimiento todo viene rodado, sin la timidez de los folletines. Porque su conquista se nutre del descaro, y lo dan todo sobre el escenario sin que apenas se les note mover un dedo, y mucho menos se despeinan -¿entrará también en el juego la tan manida laca ochentera?-… diríase que siempre han estado ahí y tú has irrumpido por unos minutos en su rutina, como ante un escaparate que seguirá ahí cuando des media vuelta...  
‘Mind, Body & Soul (But Money)’ es el tercer disco de Audio’s Pain’, que saldrá a la venta el próximo 6 de junio, gestado durante una larga gira de dos años que llevó al grupo a actuar por toda la geografía española, y con el que logró traspasar las fronteras de Alemania o China. En este último país han sido portada de ‘Beijing Times’, ‘Rock in China’, ‘HitFm’ y ‘HitMusic Magazine’, y es más que probable que se publique también allí este último trabajo, del cual acaban de presentar el primer videoclip (que podéis ver al final de la entrevista), ‘119db (on a plane crash)’. Rock, electrónica, y una potente línea vocal son los habituales de la banda liderada por Ruben “Meyers”, que repiten en su nuevo álbum con trece canciones y un tema extra, en los que el rock se torna a veces más industrial (‘Ignition’), otras veces más pop ‘(Song for a Freak Orgy’) e, incluso, rozando matices del dubstep (‘Bubbles vs Thorns’), pero siempre atmosférico y melódico. “Un repertorio de sentimiento épico deslizándose por unos parámetros que van desde el brit pop de Blur o Suede a Coldplay, Radiohead y referencias más clásicas, Jeff Buckley -sobre todo por la carismática voz de Rubén- un incontestable sentido rítmico y la dosis justa de electrónica. No renuncian al alto voltaje guitarrero. Un vigoroso indie rock, que más temprano que tarde dará sus frutos.(...)”, perfecta definición de Ángel Sopena, y una gran intuición a la que va dando la razón el…
Es la historia de cuatro amigos que se juntan para tocar, y resulta que lo hacen bien. Tan bien que el boca a boca se pasa dos años deslizándolos por todo el país, obteniendo el beneplácito de público y crítica y alcanzando meritorios puestos en concursos nacionales como ‘Proyecto Demo’, ‘Contempopranea’, ‘Talento S.O.S’ o ‘Villa de Bilbao’… Es la historia de Los últimos bañistas, pop en castellano y sugerente nombre que evoca los días de septiembre, con los rezagados frente a un mar que comienza ya a agitarse, un mar que suena intenso y contundente. Los cartageneros, tras la obligada maqueta y un EP, presentan el próximo 6 de junio su primer trabajo, un disco homónimo cuyo single de presentación es ‘Nadia’. Además, y tras haber pasado por la última edición del SOS 4.8, estarán este año en el Arenal Sound y en Sonorama… parece que la promesa está empezando a cumplirse. Y mientras Álvaro (guitarra y coros) de la banda, inaugura nuestro Divagando Musical.  
“Me gusta inventarle una historia a cada cremallera que despacho”, dice, y entonces una lo imagina entre ovillos y puntillas, atendiendo parlanchín y muchas veces a por uvas, persiguiendo historias al hilo de pequeños rastros. Algunos se preguntarán qué inspiración se puede encontrar tras el mostrador de una mercería de Molina de Segura, no se dan cuenta de que las historias, grandes y pequeñas, nos laten dentro, y en una sencilla transacción comercial se cuelan como polizontes recuerdos, manías, alguna sombra, material literario de primera mano para construir un relato como de un puñado de hilos inconexos surge un tejido perfecto, emocionante, desconcertante a veces. Paco López Mengual es de la ‘Generación del meteorito’, y tiene hasta una estrella en el paseo de la fama literario. Enfilando ya los cuarenta a unos les da por la crisis, a él le dio por agarrar la pluma de nuestro tiempo, que es el teclado de ordenador, y generar desde su sillón orejero “de pensar” un universo literario reconocible en el que la humanidad descarta la apariencia a través de su mirada cinéfila, que no queda al margen en sus relatos... El autor presenta mañana en la Fnac su tercera novela, 'El último barco a América'.
Madrid con su ajetreo se antoja amable en las estampas de Cristóbal. Amable incluso el tráfico, desdibujado como los rostros de los viandantes, meras comparsas a las que el paisaje apenas presta atención. Las Torres de Colón, Neptuno, la Plaza de Santa Ana… el caballo de Batalla de Antonio López lo cabalga él con maestría, y amplía horizontes. Roma, Nueva York, Oviedo, granada, Murcia, Segovia o Chinchilla, todos posan complacientes ante una mirada que indaga en su interior hasta reflejar en sus rasgos de contornos imprecisos esa vida interior que se escapa en los reflejos del asfalto. La luz de un admirado Sorolla parece haberse deslucido poco a poco entre los muros, junto con la de los días inagotables de su Málaga natal. Y sin embargo sólo es un ‘parece’, un deslumbrar sin destellos, como un amanecer invernal. Sólo hay que saber mirar, como cuando cercábamos con las manos los juguetes fosforescentes de la niñez porque sabíamos que en ellos estaba la luz contenida, sólo que esta vez el cerco ha de ser con la mirada. Y con la mirada recorro los paisajes de Cristóbal Pérez y hay decenas de altos en el camino. En el ruido de la ciudad, en su reflejo en las aceras, en su manera extraña de seducir, como un amante reservado que nunca se nos rendirá del todo… y es en ese sigilo donde está el deseo de ir a la zaga de su trazo, cicerone perfecto para el recorrido. Cristóbal divaga hoy con nosotros.
“un hombre es todos los hombres. Un gesto de dolor es el dolor de todos los hombres”, dice Lidó. Y me pregunto en qué estaría pensando cuando miro su cara boquiabierta, fija contra la pared en un gesto distorsionado. Es difícil fingir algo así, pero también es difícil pensar que el grito silencioso que escucho mientras miro, ese grito una y otra vez repetido, fue real. La boca es una válvula de escape para el pesar que se va cociendo dentro, los ojos cerrados para no perder de vista ese dolor que sale al exterior con el que los demás se van dejando por ahí. Se va con los de su especie ese pájaro oscuro que nos ha anidado dentro, nos ha dejado algo que aún no sentimos, pero que irá creciendo hasta aprender a batir las alas, hasta volver a abrirnos la boca. Emociona la obra de Lidó Rico, emociona ese espejo en el que, antes o después, todos nos reconocemos boquiabiertos. Porque“un gesto de dolor es el dolor de todos los hombres”, como bien sabe él, que hoy contesta a nuestro ‘Divagando’.  
  Paco rabal, José Antonio Camacho, Arturo Pérez-Reverte, Pedro Cano, Ramón Gaya, Pepín Liria, Joaquín Cánovas, Carlos Valcárcel y hasta Mari Trini. Además de ser murcianos, poco más parecen tener en común mientras los contempla uno desde el céntrico Café del Arco, entre el murmullo que no interrumpe el ajetreo de un camarero al que los primeros días de sol requieren a menudo en la terraza. Poco parecen tener en común los integrantes de esta variopinta galería de ‘celebrities’ murcianas, pero si uno se detiene sobre ella en mitad de la charla, comienza enseguida a percibir la serenidad contenida en cada mirada. Miradas complacientes como aisladas del exterior. Pudiera ser por medio de una urna como aquella en la que puso una cabeza de cerdo en plena descomposición para hablar de la muerte desde ‘Nascentes morimur’. Miradas recorridas por las mismas manos que se perdían entre las generosas curvas de ‘White Meal’… Alrededores, primitivos temores, la belleza de un cuerpo desnudo… todo lo atrapa y todo con una serenidad que hasta se resigna uno a la muerte con menos desgana. Juanjo Martínez Cánovas forma parte de la muestra ‘Figuraciones’ en la Fundación Pedro Cano de Blanca hasta el próximo 30 de abril. Y hoy contesta a nuestro ‘Divagando’.
Cuando le conocí, durante la presentación de una de sus exposiciones, no escuché su voz. Para él, la obra tiene que hablar por sí misma. Para él no hacen falta celestinos lisonjeros que acerquen posturas, sino un cuerpo a cuerpo sin artificios en el que las miradas se crucen, desconfiadas primero, inseguras hasta que empiezan a aparecer los puntos de referencia, como después de un fogonazo. Jesús Segura es un artista con fe, y lejos de ser lazarillo, confía en que la madurez del espectador le abrirá una salida. O al menos, su emoción, al verse conectada con imágenes de un mundo contemporáneo que critica y pone en duda constantemente, que enjaula y nos pone delante, inofensivo sólo por lo poco que nos separa de la realidad, ya sea una reja o una fotografía. Tras mover ese ‘zoo’ por los cinco continentes, Jesús Segura contesta a nuestro ‘Divagando’.
Quedó impresionado por las texturas de un París que recorrieron sus primeros traspiés, donde le atrapó la vocación ante la ‘Coronación de Napoleón y Josefina’ y ha interpretado recientemente su ‘Suite melancolique’. Melancólica, nocturna… algo aprieta pero no incomoda al contemplar las sombras que se saca de dentro, donde siempre quedan más. Quizá por eso necesite los desiertos luminosos, en los que una penumbra es un accidente. Esa África que le calienta la umbría persistente, barricada hecha de certezas en las que refugiarse de tanto en tanto y coger un puñado de arena. Ángel Haro contesta a nuestro ‘Divagando’.
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