Inés Sánchez-Manjavacas Castaño.

 

Prácticamente recién llegado de su tour por América Latina y Estados Unidos, donde ha cosechado éxitos en Ecuador, México, o Chile, incluso en la ciudad de Miami; y habiendo agotado con meses de antelación las entradas para sus conciertos en ciudades como Madrid (donde tuvo que fechar un segundo concierto para el que también se agotaron las entradas en poco tiempo), Bilbao o Valencia, Melendi arranca su nueva gira por España en Murcia, parada obligatoria desde hace unos años para sus conciertos, y no puede hacerlo de mejor manera.

Sábado 6 de mayo, 22:12, suenan los primeros acordes de Hijos del mal y el Cuartel de Artillería, repleto de guerreros que empiezan a cantar, comienza a vibrar. En seguida se oyen los primeros gritos cuando hace su aparición en el escenario micrófono en mano. Tras la primera toma de contacto y la cálida bienvenida del pueblo murciano, el artista da, como de costumbre, las gracias al público por dedicarle lo mejor que tienen, su tiempo. Acto seguido, canta De pequeño fue  el coco una canción que, según él, le describe cuando era más joven.

Así, un tema tras otro repasó todos los discos en un concierto de más de dos horas y media. Recompensó a sus seguidores veteranos (y a los no tan veteranos) con canciones como Con la luna llena, Caminando por la vida o Que el cielo espere sentao. Hacía mucho que no llamaba a Billy el pistolero para hacer travesuras y la emoción se podía palpar en el ambiente cuando la cantó, como no, arropado por sus seguidores.

Pero sin ninguna duda el momento álgido de la noche vino con Cenizas en la eternidad, canción que es, como el asturiano dice, un pequeño grano de arena para agradecer a todos los guerreros su apoyo incondicional y sus muestras de cariño. Un tema que desde que lo compuso y lo publicó en su álbum Un alumno más se ha convertido en obligatorio en todos sus conciertos.

 

Otro momento lleno de emoción vino cuando tras recitar un poema y hablar un poco sobre la persona que quiere llegar a ser se disponía a cantar una canción inédita, sus seguidores comenzaron a aclamarle y él se emocionó, incluso tuvo que parar a mitad de la canción y ausentarse unos minutos del escenario para calmarse y así poder terminar la canción. Finalmente se despidió de Murcia con la canción Yo me veo contigo, último tema de su último disco.

 

 

En definitiva, el jefe, como lo llaman sus seguidores, consiguió quitarle las gafas a sus seguidores y cumplir sus expectativas, que, como mostró el sold out de hace unas semanas, eran altas.